Mostrando entradas con la etiqueta a partir de una canción (elpresenteamargodesara). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta a partir de una canción (elpresenteamargodesara). Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de febrero de 2014

¡La vida es rosa!

Imagina que te abraza de manera ardiente y apasionada; que te rodea con los brazos a la vez que te da un dulce beso en la mejilla; que sientes sus acelerados latidos mientras te aprieta contra su cálido pecho; que te estruja delicadamente cuando te susurra lo mucho que te quiere...

Imagina que acaricia suave y relajadamente tu cabello; que toca tus sonrojadas y temblorosas mejillas con sus finos dedos; que sientes ese agradable cosquilleo cuando pasa sus manos por toda tu espalda desnuda; que posa sus puños cerrados sobre tus muslos...

Imagina por un momento que te mira con su sonrisa e imagina que te sonríe con la mirada. Imagina que está ahí, contigo. Imagina lo que sientes, lo bien que te sientes. E imagina, sobre todo, que es eterno...


 

viernes, 14 de febrero de 2014

Enciérrame en tus brazos

Por mucho que lo intentemos, los sentimientos no se pueden esconder, siempre hay algo que hace que los demás los detecten, algo que nos delata. Una fugaz mirada llena de pasión, una mueca de dolor, una sonrisa torcida y terriblemente mal escondida, una lágrima fría como el hielo... También el tono de voz con el que te relacionas con los demás, cómo tiemblas y tartamudeas al hablar delante de ciertas personas, tu respiración acelerada.

Todo el mundo supo desde el principio que te gustaba. Y todo el mundo supo desde el principio que tú le gustabas a él. Pero ninguno de los dos lo veíais (o no lo queríais ver por miedo a equivocaros) y eso que ha quedado bien claro que es muy fácil de detectar...

Nadie quiere que lean sus pensamientos, y por esa razón nadie quiere, en un principio, saber que lee los pensamientos de los demás. No obstante, una vez que uno lo acepta, ya no hay vuelta atrás, ya todo el mundo lo sabe... 


 

viernes, 7 de febrero de 2014

Calla y bésame

A veces los mejores momentos son los más silenciosos, los que no se cuentan, los que se conforman solo con existir. A veces no es necesario gritar, ni susurrar. A veces lo único que hay que hacer es seguir adelante sin pensar y ver en qué termina todo.

A veces puede sorprenderte más esa tímida sonrisa que te lanza un desconocido cualquiera en el metro de Valencia que el eufórico saludo de aquel chico del que llevas años enamorada. A veces no se precisan más de dos personas para que el momento valga la pena. A veces incluso estando solo te pueden ocurrir cosas maravillosas.

A veces una mirada es suficiente para comprender, para entender qué ocurre a tu alrededor. A veces una sonrisa dice mil y una cosas a la vez, mil y una cosas que no podrían expresarse con palabras. A veces una caricia lo cambia todo, una caricia que te dan, una caricia tú das o una caricia que alguien da a otro alguien.

A veces no tienes por qué esperar a una fecha concreta para decirle a esa persona tan especial lo mucho que la amas. A veces un día cualquiera puede convertirse en el día más importante de tu vida solo porque ella decidió devolverte ese beso.

A veces los mejores momentos solo se viven.