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viernes, 13 de junio de 2014

«El efecto mariposa»

Anoche vi «El efecto mariposa» por tercera vez y, aunque no tenga ninguna cita que poner de la película, me gustaría hacerle una pequeña mención.

Ojalá todo fuera distinto. Ojalá pudiera recuperar mis diarios, leerlos de nuevo y cambiar mi vida hasta estar a gusto. Ojalá no me levantara cada noche para ir al baño a lavarme la cara. Ojalá no tuviera que ponerme otra vez el pijama al volver a la cama. Ojalá no me desvelara para coger el móvil y escribir este tipo de gilipolleces. Ojalá no me diera por pensar en una vida paralela en la que todo son flores de diversos olores y mariposas de colores y brisa fresca y paisajes bonitos y desayunos en la cama de matrimonio y niños correteando por el pasillo y sexo salvaje en el baño justo después de ducharnos y tatuajes a juego y noches de peli y manta y sonrisas de felicidad, felicidad verdadera... Ojalá no nos hubiéramos conocido. Ojalá no nos hubiéramos conocido tan a fondo.

jueves, 24 de abril de 2014

Normalmente

Normalmente, cuando queremos animar a alguien que está decaído, le decimos que no se preocupe, que el sol se levanta cada día resplandeciente y alegre y que lo ilumina y llena de vida todo. Partimos de esa premisa que dice que un amanecer es algo hermoso y que dicha hermosura es curativa. Y declaramos que la luz y la belleza son alegres y se contagian, y que si no se te contagian es porque eres demasiado opaco por dentro...

Los gallos, los primeros en contemplar esta brillantez, se alegran tanto de ver el sol que avisan a todos los demás para que se levanten también a admirar su redondeada belleza. Los pájaros cantan de buena mañana y alzan su vuelo dejando los árboles atrás. Los perros quieren ya salir a pasear (aunque algunos quieren salir a todas horas, la verdad). Los gatos se tumban a la Bartola en los lugares en los que hay más luz. Las plantas empiezan a trabajar nada más comenzar el día, ansiosas, empiezan su fotosíntesis. Los adultos comienzan a movilizarse y buscan ya de madrugada un buen sitio en la playa para acaparar todos los rayos de la grandísima bola de fuego mantenida en el aire. Hasta los niños temen y huyen de la oscuridad de las sombras, buscando la seguridad de la luz…

Pero ¿qué pasa con la luna?, ¿acaso no es también tanto o más hermosa que el sol? A la luna puedes contemplarla fijamente todo el tiempo que quieras que jamás te dolerán los ojos. El sol se encarga de iluminarlo todo, sí; pero la luna se encarga de reflejar la luz del gran astro diurno, y no le pesa la carga porque es lo suficientemente fuerte. El sol quema y no puedes pisarlo porque te mataría; la luna en cambio no hace daño a nadie. El sol está poco a poco absorbiendo los planetas que hay a su alrededor para tragárselos; la luna se está alejando paulatinamente para no causar dolor...

Y ¿qué pasa con la noche?, ¿qué pasa con la oscuridad? También hay animales nocturnos como los búhos y los murciélagos. También hay vida y actividad en la oscuridad, como cuando los leones salen a cazar. La luna levanta el mar ella sola, despierta y revive las olas. Todo eso también es vida...

Además, la tranquilidad de la noche relaja a todos aquellos que de día viven demasiado atareados como para vivir. El crepúsculo y su poca claridad dan seguridad a los que con la luminosidad del día no se ven capaces de nada. La oscuridad y su silencio están llenos de paz y serenidad, están creados para soñar. De noche se escriben las mejores historias de amor, se cantan las más bonitas canciones, se bailan los más sensuales bailes, se expresan y transmiten mejor los sentimientos... Con la oscuridad enfrente, es imposible encontrar los defectos que se ven por el día. El negro es elegante y de noche todo es negro, todo es precioso.

Si algún día estoy triste, no me digáis que por la mañana veré todo con otra luz y de otro color, decidme que por la noche veré tan poco que me veré capaz de todo.

lunes, 7 de abril de 2014

El fin del mundo, probablemente

¿Te imaginas un mundo en el que no exista la literatura? ¿Un mundo en el que no exista la escritura de ningún tipo? ¿Un mundo en el que a nadie se le ocurra: ni hacer historia ni hacer historias, ni plasmar los pensamientos de su sociedad ni los suyos propios, ni escribir el día a día de un famoso ni su día a día en un diario personal? ¿Te imaginas un mundo en el que nadie deje correr su imaginación para expresarse? ¿Un mundo, por tanto, en el que nadie, absolutamente nadie, lea? ¿Un mundo en el que nadie sea capaz de dejar volar su imaginación para recorrer fantásticos mundos hechos únicamente a base de papel y lápiz? Sería un mundo sin libros, sin libretas, sin páginas web, sin blogs, sin servicios de mensajería, sin correspondencia. A mí me da verdaderamente miedo pensarlo.

Pues imagínate ahora si, de repente, en un mundo en el que sí existen todas esas genialidades y maravillas, dejan de existir. Un mundo que, habiendo saboreado las delicias mencionadas, se vuelve mudo. De repente a aquel escritor tan famoso no se le ocurre cómo proseguir con su trilogía; aquella anciana se queda en blanco en mitad de su poema; aquel niño se despierta un día sin saber escribir en su diario; a aquella jovencita enamorada no se le ocurren sentimientos para guardar...

viernes, 4 de abril de 2014

El mundo está lleno de locos

Gente que camina tranquilamente y sin prisa por la calle con una amplia sonrisa en la cara. Gente que te indica amablemente el camino en lugar de contestarte con evasivas. Gente que te pide perdón cada vez que se choca sin querer contigo. Gente que pasa de juzgar a otra gente por su indumentaria. Gente que solo se dedica a respirar sin molestar a nadie. Gente a la que le gusta escuchar y aprender y no piensa que su opinión es la más acertada y la única que cuenta. Gente que escucha música con los auriculares y no la comparte altruistamente con los demás en el transporte público. Gente a la que le gusta leer sentada en un banco cualquiera de un parque cualquiera rodeada de gente cualquiera. Gente que prefiere los largos paseos en barca a esos programas tan absurdos sobre cotilleos de famosos de la televisión. Gente a la que le encanta andar de la mano de su pareja y darle de vez en cuando algún dulce beso en la mejilla. Gente que adora repartir abrazos a sus seres queridos. Gente positiva que sabe transmitir su buen estado de ánimo. Gente sin más problemas que el «¿qué voy a hacer hoy para comer?».

viernes, 21 de marzo de 2014

Crecer

No sé por qué narices los niños se empeñan en crecer tan rápido, ¡con lo bonito que es ser pequeño todo el rato!: no tener más preocupaciones que la herida que te has hecho en la rodilla cuando te has caído en el parque por jugar a hacer el bruto con otros niños; estar triste únicamente cuando sabes que tienes que ir al cole, pero que luego se te pase porque apenas tienes que trabajar; que no te afecten las desgracias ajenas porque no sabes lo que es la empatía; que todas te abracen y te besen y te repitan lo guapo que eres y lo mayor que te estás poniendo...

Aunque, claro, igual es por eso... Los mayores se alegran de que crezcas, y, de hecho, es genial que un niño crezca; pero ¡crecen taaaaan rápido...!, que da pena... Y no solo es que crezcan rápido, sino que actúan como si  lo hubieran hecho... porque los pobres, equivocados, creen que ser mayor es guay y que cuando sean adultos tendrán todo lo que ellos quieran sin esfuerzo alguno. De la ilusión también se vive, supongo, y más teniendo en cuenta la clase de personas de la que estamos hablando: niños, más buenos que el pan y más inocentes que un sol.

lunes, 17 de marzo de 2014

¿Qué ocurre?

Esta semana apenas he escrito... No he tenido tiempo (quiero creer que es cierto), he estado ausente (aunque no físicamente), he estado en otras cosas (esto SÍ es verdad)...

Supongo que, a pesar de que a nadie le gustan las excusas, cuando uno le pregunta a otro que qué le ha ocurrido como para que deje de hacer una cosa que siempre hace, está esperando una excusa... y yo, como casi todos, estoy llena de excusas.

Podría decir que he estado muy ocupada y atareada toda esta semana, que estoy en época de exámenes y que me han doblado el turno en el trabajo; pero, ni tengo exámenes, ni tengo trabajo. Podría decir que he estado fuera, de viaje, que he ido a ver mundo, un mundo muy lejano de aquí; pero ni siquiera me atrevo a pensarlo... (¿irme sin ti?, ni lo sueñes...). Así que me limitaré a decir que no he tenido tiempo de escribir porque he tenido la mente ausente (quizá otro día tenga una mejor excusa...).

domingo, 9 de marzo de 2014

Tristeza...

Y ¿qué me dices de la tristeza? ¿Algo que te hace sentir mal, que te hace llorar y que no te agrada? Quizá. ¿Una persona, un bien material o algo espiritual? Puede.

La tristeza también puede ser muchas cosas. La tristeza puede ser incluso lo mismo que la felicidad, solo que en ocasiones distintas y con sensaciones contrarias.

La tristeza puede ser abrazar dulcemente a una persona y que esta no te devuelva el abrazo; e incluso puede ser abrazar a una persona mientras esta duerme plácidamente y saber que, cuando despierte, vas a tener que marchar porque ya no eres bienvenido entre sus brazos.

La tristeza puede ser despertarse un miércoles por la mañana, con sueño acumulado, para ir a trabajar; e incluso puede ser despertarse un domingo por la mañana y no poder apagar el despertador para dormir una hora más porque tienes que hacer cosas importantes.

La tristeza puede ser leer un libro que no te gusta por obligación; e incluso puede ser leer un libro por sexta vez y no acordarte, por muchas vueltas que le des, ni del nombre del protagonista.

La tristeza puede ser limpiar todos los días porque, a pesar de haber más gente en esa misma casa, nadie más lo hace; e incluso puede ser que, al sentirte útil mientras friegas, se te caiga un vaso al suelo y se te rompa…

La tristeza ya no se parece en nada al carpe diem: la tristeza te impide centrarte y aprovechar bien lo que estás haciendo en ese momento y, por supuesto, no te deja sentirte a gusto por ello. La tristeza es negar el presente y darle demasiadas vueltas a todo, pensar más de lo necesario, comerte el coco sin motivos…
 
 

lunes, 3 de marzo de 2014

¡Felicidad!

Estaba yo fregando los platos y se me ha ocurrido una cosa; algo que ha hecho que necesitara urgentemente dejarlo todo para ir corriendo a apuntarlo y así que no se me olvide. No obstante, como no podía dejar la faena a medias, he optado por seguir fregando mientras le daba vueltas y más vueltas a ese mismo tema.

¿Qué es la felicidad? Algo que te hace sentir bien, vale; algo que te hace sonreír, bien; algo que te agrada, perfecto. Pero ¿qué es exactamente? ¿Una persona? ¿Un bien material? ¿Algo espiritual?

Yo en ese momento estaba fregando los cacharros, sola, en silencio, abrigada con mi batín morado y con el pelo totalmente recogido; e, inconscientemente, había dibujado una sonrisa, pequeña, sí, pero real.

Felicidad puede ser muchas cosas. Felicidad puede ser abrazar a una persona mientras esta duerme plácidamente; despertarse un domingo por la mañana y apagar el despertador para dormir una hora más; leer un libro por sexta vez y no necesitar pasar la vista por encima de las líneas para saber lo que está escrito; sentirte útil mientras limpias los vasos y cubiertos…

La felicidad es como el carpe diem: centrarte y aprovechar bien lo que estás haciendo en ese momento y sentirte a gusto por ello. La felicidad es sonreírle al presente y no darle tantas vueltas a todo, dejar de pensar durante un momento, dejar de comerte el coco sin motivos…

Entonces me he dado cuenta de que, por cada vuelta que le daba, más me alejaba de la idea; así que he optado por relajarme y seguir fregando los cubiertos y demás, con una sonrisa en la cara, los pies cómodos y calentitos en sus zapatillas y sin tanto divagar.

domingo, 2 de marzo de 2014

«Or inside the mirror?»

Dicen que la belleza está dentro, en el interior de cada uno; pero ¿y si se equivocan?, ¿y si no tiene nada que ver con en el interior?, ¿y si lo que cuenta es cómo se ve única y exclusivamente por fuera?, ¿y si la belleza está dentro del espejo? 
 
La belleza es algo subjetivo, algo que produce un placer distinto a cada uno, algo que gusta en mayor o menor medida dependiendo del ojo que mira. El mismo objeto puede parecerme a mí bello y a ti horrendo. El mismo rostro puede parecerme a mí muy poco agraciado y a ti el rostro más hermoso que jamás hayas visto.
 
¿De qué me sirven las palabras si no me gustan tus labios? ¿De qué me sirven los actos si no me gusta quien actúa? ¿De qué me sirve una sonrisa si no me gustan tus dientes? ¿De qué me sirve una caricia si no me gustan tus manos? ¿De qué me sirve un abrazo si no me gustan tus brazos? ¿De qué me sirve un beso si no me gustas?
 
La belleza es un instrumento que debes saber manejar en el momento adecuado y con la persona correcta, si no se romperá el espejo y todo acabará.
 

 

viernes, 28 de febrero de 2014

Todo es maravilloso hasta que ya no lo es

El mundo se acaba. Nuestro mundo se acaba. Todo era perfecto hasta ayer, pero hoy ya ha cambiado nuestro alrededor... otra vez...

Hemos cometido el error de subestimar al tiempo, hemos creído equívocamente que no se movería de ahí, de donde lo dejamos. Pero es evidente que el tiempo ha avanzado veloz y se nos ha echado encima, ha hecho cambiar las cosas y ha hecho que las cosas se nos echen encima.

Nos hemos perdido por nuestra manía de no mirar atrás para ver si vamos bien encaminados. Nos hemos alejado por culpa de no mirar a los lados, por culpa de no comprobar que seguimos caminando juntos en la misma dirección. Nos lo merecemos.

Ya es tarde para volver atrás, tarde para comenzar desde el principio, tarde para borrar nuestras huellas, tarde para retomar el camino cogidos de la mano, tarde para arrepentirse, tarde para pedir perdón... Ya es tarde para atrasar el reloj.

lunes, 24 de febrero de 2014

«Inside you?»

Dicen que la belleza está dentro, en el interior de cada uno; que no importa tu rostro o tu figura, que puedes deslumbrar de todas formas y que, de hecho, lo harás algún día. Dicen que no importa el peso, que no importa la altura; ¡que cualquiera puede destacar!

Eso dicen, y en parte tienen razón...

Hablando diariamente con una misma persona, puedes llegar a verla más guapa, puede llegar a gustarte de verdad. La belleza está en el interior y en lo que sacas al exterior,  lo que sacas de tus adentros, lo que decides lanzar a los demás.

La belleza está en las palabras, por eso hay que cuidar bien lo que se dice y la forma en la que se dice; pensar dos veces lo que vas a decir y revisar tres veces lo que has escrito antes de enviarlo.

La belleza está en los actos, en los pequeños detalles que proporcionas a los demás, a los que te rodean diariamente, a los que te importan. Esas actuaciones hacen ver cómo de dedicado estás a ellos, hacen ver lo que sientes realmente.

La belleza está en una sonrisa de «buenos días», en una caricia de «adelante», en un guiño de «qué guapa vas hoy», en un abrazo de «no te preocupes», en un beso de «buenas noches»...

La belleza puede estar en todas partes, incluso donde menos te lo esperas, en ese recóndito lugar en el que piensas que no hay nada, en el interior de todo y en el interior de cada uno.

 


domingo, 23 de febrero de 2014

Al igual que un simple «sí», un «no» puede darte muchísima información. Esta pequeña negación puede hacerte llorar largo y tendido, puede sacarte de tus más profundas dudas y puede aliviarte ese terrible dolor que te consume desde hace tiempo. Un «no» puede decírtelo todo y puede dejarte como al principio. Puede no ser relevante y puede tener una repercusión inmensa. Un «no» puede ser tu salvación y tu perdición; un camino o un atajo de ese mismo camino; una vía de entrada o una vía de escape; un verdadero «no» o un escondido y tímido «sí».

Uno no siempre consigue lo que quiere; pero el intento ya es de por sí un buen provecho, algo muy positivo, algo que te ayuda a mejorar, a crecer. Si no lo intentas, solo consigues un triste «no»; pero si sí lo haces, si sí lo intentas, tienes alguna posibilidad de llegar al «sí». Por intentarlo no pierdes nada...

No, pero casi.

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Quieres?

No lo sé. Quizá. Probablemente. O igual no... Puede que sí, puede que no... Será mejor que no... ¡Tal vez!

Una ya no sabe ni lo que quiere y una lo quiere todo. Una quiere tanto, que no sabe ni por dónde empezar; y a la vez no quiere nada, porque sabe que, en el fondo, es demasiado indecisa y no sabrá qué pedir... 

¿Quiero que brille el sol? Claro, todas las mañanas. ¿Quiero que llueva? Depende de dónde y con quién me encuentre. ¿Quiero ver una estrella fugaz? No, porque entonces no sabría qué desear; estamos en las mismas que antes con esa pregunta...

Por querer, se pueden querer tantas cosas... Es un verbo que conduce a la incertidumbre, a la vacilación, a la duda. ¿Quieres? Si la respuesta es: «Sí», puede dar lugar al dónde; y si la respuesta la tienes clara, puedes pasar al cuándo. También puedes seguir con el porqué, pero a veces no es necesario tener una razón clara, a veces es mejor no tener motivos, a veces es mejor querer y punto.

Si la pregunta es si quiero tenerte: Sí, quiero. Aquí y ahora.


 

domingo, 16 de febrero de 2014

Y frena en seco

Para de golpe y todos los que vienen por detrás chocan violentamente. Nadie sabe qué ocurre, por qué paramos. Tu mente se ha quedado en blanco y solo alcanza a gesticular muecas de incomprensión en tu rostro. Ceño fruncido, ojos perdidos, sonrisa rota. Todo se vuelve gris oscuro.

Se ha apagado el arcoíris. El sol hace ya tiempo que decidió partir por el oeste y el viento se ha levantado de repente. Todo se ha levantado de repente. Los pájaros ya no cantan alegres melodías matutinas y el agua se ha evaporado del todo. Ya todo puede contigo, con tu alma, con tu sonrisa. Ya no existe belleza en el mundo. De pronto todo es triste y feo. Y breve... muy breve... Pero iterativo.

lunes, 10 de febrero de 2014

¡Parece que esto marcha!

Parece que todo va bien, mejor de lo que uno espera. Parece que nada puede estropearlo, que todo es perfecto. Y tú sonríes aliviado mientras te lo repites hacia tus adentros. «La vida es maravillosa»; y, de hecho, lo es.
 
Ha amanecido un día tranquilo, con un silencio roto únicamente por el canto de los pájaros y por el sonido del agua del arroyo. Ha amanecido a la hora que toca y como toca: con el sol alzándose por el este. El cielo está despejado y en calma, sin vientos; las plantas, frescas, llenas de rocío y cubiertas por el fino velo del arcoíris. Todo es bellísimo. Y tú sonríes porque sabes que formas parte de dicha belleza.
 
Parece que esto marcha de verdad. Jamás lo habría imaginado. Parece que ya nada puede pararlo y parece que no necesita parar; ¿para qué?, con lo bien que va... Me siento como un arcoíris: llena de brillo, de luz, de color...

domingo, 9 de febrero de 2014

Un pequeño adverbio afirmativo que te lo dice todo bien claro. Una pequeña palabra llena de significado que puede cambiar totalmente tu estado de ánimo. Con un «sí» puedes pasar de estar afligido en tu cama sin hacer nada a estar lleno de vitalidad y con ganas de hacer cosas, ganas de fiesta, por ejemplo. Un «sí» lo cambia todo. Una sonrisa, un pensamiento, un paso hacia delante, una decisión...
 
Sí, hay alguien ahí. Siempre hay alguien. Aunque tú creas que no es así, aunque pienses que eres la única persona en el mundo que lo hace, siempre hay alguien haciéndote compañía. Igual no es como tú esperas, ni quien tú esperas, pero es alguien. No estás solo. Nunca lo estás.

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Hay alguien ahí?

A veces una necesita estar sola para reflexionar acerca de sus cosas, acerca de su vida; pero otras veces una necesita estar en compañía, necesita notar el calor de otras personas, un abrazo sincero, un firme apretón de manos.

Una anda por la calle tan tranquilamente y se pregunta si los demás también necesitan hablar, si están buscando a alguien en quien desahogarse, alguien en quien apoyar la cabeza para llorar. Una camina y ve gente con prisa que no parece triste, gente que la mira y seguidamente la ignora sin más; pero luego se para en un semáforo en rojo y piensa que igual ella tampoco lo parece, y por eso nadie se detiene...

Enciende su Facebook en el ordenador esperando ver un «me gusta» suyo en su nueva foto de perfil, un comentario o un mensaje privado. Mira cada segundo el móvil esperando recibir un mensaje suyo también y se pregunta si él está ahí, en la misma situación que ella, esperando lo mismo que ella.

Mas no hay respuesta. Nunca la hay. Se hace de noche y se tumba medio desnuda en la cama, como siempre, tapada hasta el cuello, sin saber si él ha estado o no ahí. No sabe si hay alguien ahí, como ella, pensante, ausente, distraída...

sábado, 1 de febrero de 2014

Buenas noches, princesa

Soñar es bonito. Soñar con cuentos de hadas, con príncipes azules, con luchas contra dragones, con invasiones alienígenas, con pisar la Luna y luego Marte o a la inversa, con viajar al futuro, con aprender idiomas, con largos viajes alrededor del mundo, con ser rico y poder comprar todo lo que uno quiera, con casarse y tener hijos o solo tener hijos, con que te regalen una iguana, con conseguir un buen trabajo, con abrir una empresa, con comprarte esos zapatos tan bonitos y tan altos que viste el otro día en una tienda en liquidación, con saber andar con dichos zapatos tan bonitos y tan altos, con que te crezca el cabello, con que no te crezca el vello para no tener que depilarte, con que mañana no llueva, con no llegar tarde a ese examen tan importante que tienes que hacer, con encontrar la tapa del boli que se te ha caído hace un momento... Soñar es maravilloso.

viernes, 31 de enero de 2014

Ruido de fondo y yo con ganas de bailar

Se oye de todo en mi cabeza: desde la dulce melodía de los pájaros mañaneros hasta el estruendo que causan los truenos en la lejanía, pasando por el agudísimo grito de una niña asustada dentro de una película de terror y por la monótona música de las discotecas llenas de niños alcohólicos.

Puedo apreciar cómo mi cerebro me proporciona estrofas enteras, pero totalmente desordenadas, de libros aún por inventar; frases recurrentes en los momentos más inoportunos, cuando no encuentro ni un mísero bolígrafo para escribir en mi mano y mi móvil se ha quedado totalmente sin batería; y títulos increíbles para textos inexistentes que jamás nacerán.

Aun así, me apetece arriesgrame. Me apetece seguir escuchando esa melodía puntual que ha llegado a mis oídos, bien por cosa del destino, bien por casualidad, y escribir acerca de ella. Me apetece arriesgarme. Arriesgarme y bailar.

miércoles, 29 de enero de 2014

Leer está sobrevalorado

La lectura te conduce a un nuevo e inmenso mundo lleno de fantasía donde todo vale. Aumenta tu imaginación, te enseña a escribir... ¡Te abre la mente! Leer hace que tengas más y mejores puntos de vista a través de los cuales mirar para no perder detalle de nada, para no meter la pata y para saber ponerte en el lugar de los demás. Los libros te hacen mejor persona.

Por eso mismo, creerse superior por leer libros interesantes, famosos o simplemente antiguos y, además, despreciar a los que no lo hacen... es faltarle el respeto a la literatura, ya que su intención, no es crear monstruos llenos de soberbia y arrogancia, sino seres felices capaces de tener una vida plena y autosuficientes para ayudarse a sí mismos y a los demás. No hagas que se termine odiando la lectura con esa actitud.