viernes, 13 de junio de 2014
«El efecto mariposa»
jueves, 24 de abril de 2014
Normalmente
Normalmente, cuando queremos animar a alguien que está decaído, le decimos que no se preocupe, que el sol se levanta cada día resplandeciente y alegre y que lo ilumina y llena de vida todo. Partimos de esa premisa que dice que un amanecer es algo hermoso y que dicha hermosura es curativa. Y declaramos que la luz y la belleza son alegres y se contagian, y que si no se te contagian es porque eres demasiado opaco por dentro...
lunes, 7 de abril de 2014
El fin del mundo, probablemente
viernes, 4 de abril de 2014
El mundo está lleno de locos
viernes, 21 de marzo de 2014
Crecer
No sé por qué narices los niños se empeñan en crecer tan rápido, ¡con lo bonito que es ser pequeño todo el rato!: no tener más preocupaciones que la herida que te has hecho en la rodilla cuando te has caído en el parque por jugar a hacer el bruto con otros niños; estar triste únicamente cuando sabes que tienes que ir al cole, pero que luego se te pase porque apenas tienes que trabajar; que no te afecten las desgracias ajenas porque no sabes lo que es la empatía; que todas te abracen y te besen y te repitan lo guapo que eres y lo mayor que te estás poniendo...
Aunque, claro, igual es por eso... Los mayores se alegran de que crezcas, y, de hecho, es genial que un niño crezca; pero ¡crecen taaaaan rápido...!, que da pena... Y no solo es que crezcan rápido, sino que actúan como si lo hubieran hecho... porque los pobres, equivocados, creen que ser mayor es guay y que cuando sean adultos tendrán todo lo que ellos quieran sin esfuerzo alguno. De la ilusión también se vive, supongo, y más teniendo en cuenta la clase de personas de la que estamos hablando: niños, más buenos que el pan y más inocentes que un sol.
lunes, 17 de marzo de 2014
¿Qué ocurre?
domingo, 9 de marzo de 2014
Tristeza...
lunes, 3 de marzo de 2014
¡Felicidad!
Estaba yo fregando los platos y se me ha ocurrido una cosa; algo que ha hecho que necesitara urgentemente dejarlo todo para ir corriendo a apuntarlo y así que no se me olvide. No obstante, como no podía dejar la faena a medias, he optado por seguir fregando mientras le daba vueltas y más vueltas a ese mismo tema.
¿Qué es la felicidad? Algo que te hace sentir bien, vale; algo que te hace sonreír, bien; algo que te agrada, perfecto. Pero ¿qué es exactamente? ¿Una persona? ¿Un bien material? ¿Algo espiritual?
Yo en ese momento estaba fregando los cacharros, sola, en silencio, abrigada con mi batín morado y con el pelo totalmente recogido; e, inconscientemente, había dibujado una sonrisa, pequeña, sí, pero real.
Felicidad puede ser muchas cosas. Felicidad puede ser abrazar a una persona mientras esta duerme plácidamente; despertarse un domingo por la mañana y apagar el despertador para dormir una hora más; leer un libro por sexta vez y no necesitar pasar la vista por encima de las líneas para saber lo que está escrito; sentirte útil mientras limpias los vasos y cubiertos…
La felicidad es como el carpe diem: centrarte y aprovechar bien lo que estás haciendo en ese momento y sentirte a gusto por ello. La felicidad es sonreírle al presente y no darle tantas vueltas a todo, dejar de pensar durante un momento, dejar de comerte el coco sin motivos…
Entonces me he dado cuenta de que, por cada vuelta que le daba, más me alejaba de la idea; así que he optado por relajarme y seguir fregando los cubiertos y demás, con una sonrisa en la cara, los pies cómodos y calentitos en sus zapatillas y sin tanto divagar.
domingo, 2 de marzo de 2014
«Or inside the mirror?»
viernes, 28 de febrero de 2014
Todo es maravilloso hasta que ya no lo es
El mundo se acaba. Nuestro mundo se acaba. Todo era perfecto hasta ayer, pero hoy ya ha cambiado nuestro alrededor... otra vez...
Hemos cometido el error de subestimar al tiempo, hemos creído equívocamente que no se movería de ahí, de donde lo dejamos. Pero es evidente que el tiempo ha avanzado veloz y se nos ha echado encima, ha hecho cambiar las cosas y ha hecho que las cosas se nos echen encima.
Nos hemos perdido por nuestra manía de no mirar atrás para ver si vamos bien encaminados. Nos hemos alejado por culpa de no mirar a los lados, por culpa de no comprobar que seguimos caminando juntos en la misma dirección. Nos lo merecemos.
Ya es tarde para volver atrás, tarde para comenzar desde el principio, tarde para borrar nuestras huellas, tarde para retomar el camino cogidos de la mano, tarde para arrepentirse, tarde para pedir perdón... Ya es tarde para atrasar el reloj.
lunes, 24 de febrero de 2014
«Inside you?»
Dicen que la belleza está dentro, en el interior de cada uno; que no importa tu rostro o tu figura, que puedes deslumbrar de todas formas y que, de hecho, lo harás algún día. Dicen que no importa el peso, que no importa la altura; ¡que cualquiera puede destacar!
Eso dicen, y en parte tienen razón...
Hablando diariamente con una misma persona, puedes llegar a verla más guapa, puede llegar a gustarte de verdad. La belleza está en el interior y en lo que sacas al exterior, lo que sacas de tus adentros, lo que decides lanzar a los demás.
La belleza está en las palabras, por eso hay que cuidar bien lo que se dice y la forma en la que se dice; pensar dos veces lo que vas a decir y revisar tres veces lo que has escrito antes de enviarlo.
La belleza está en los actos, en los pequeños detalles que proporcionas a los demás, a los que te rodean diariamente, a los que te importan. Esas actuaciones hacen ver cómo de dedicado estás a ellos, hacen ver lo que sientes realmente.
La belleza está en una sonrisa de «buenos días», en una caricia de «adelante», en un guiño de «qué guapa vas hoy», en un abrazo de «no te preocupes», en un beso de «buenas noches»...
La belleza puede estar en todas partes, incluso donde menos te lo esperas, en ese recóndito lugar en el que piensas que no hay nada, en el interior de todo y en el interior de cada uno.
domingo, 23 de febrero de 2014
lunes, 17 de febrero de 2014
¿Quieres?
No lo sé. Quizá. Probablemente. O igual no... Puede que sí, puede que no... Será mejor que no... ¡Tal vez!
Una ya no sabe ni lo que quiere y una lo quiere todo. Una quiere tanto, que no sabe ni por dónde empezar; y a la vez no quiere nada, porque sabe que, en el fondo, es demasiado indecisa y no sabrá qué pedir...
¿Quiero que brille el sol? Claro, todas las mañanas. ¿Quiero que llueva? Depende de dónde y con quién me encuentre. ¿Quiero ver una estrella fugaz? No, porque entonces no sabría qué desear; estamos en las mismas que antes con esa pregunta...
Por querer, se pueden querer tantas cosas... Es un verbo que conduce a la incertidumbre, a la vacilación, a la duda. ¿Quieres? Si la respuesta es: «Sí», puede dar lugar al dónde; y si la respuesta la tienes clara, puedes pasar al cuándo. También puedes seguir con el porqué, pero a veces no es necesario tener una razón clara, a veces es mejor no tener motivos, a veces es mejor querer y punto.
Si la pregunta es si quiero tenerte: Sí, quiero. Aquí y ahora.
domingo, 16 de febrero de 2014
Y frena en seco
lunes, 10 de febrero de 2014
¡Parece que esto marcha!
domingo, 9 de febrero de 2014
Sí
lunes, 3 de febrero de 2014
¿Hay alguien ahí?
A veces una necesita estar sola para reflexionar acerca de sus cosas, acerca de su vida; pero otras veces una necesita estar en compañía, necesita notar el calor de otras personas, un abrazo sincero, un firme apretón de manos.
Una anda por la calle tan tranquilamente y se pregunta si los demás también necesitan hablar, si están buscando a alguien en quien desahogarse, alguien en quien apoyar la cabeza para llorar. Una camina y ve gente con prisa que no parece triste, gente que la mira y seguidamente la ignora sin más; pero luego se para en un semáforo en rojo y piensa que igual ella tampoco lo parece, y por eso nadie se detiene...
Enciende su Facebook en el ordenador esperando ver un «me gusta» suyo en su nueva foto de perfil, un comentario o un mensaje privado. Mira cada segundo el móvil esperando recibir un mensaje suyo también y se pregunta si él está ahí, en la misma situación que ella, esperando lo mismo que ella.
Mas no hay respuesta. Nunca la hay. Se hace de noche y se tumba medio desnuda en la cama, como siempre, tapada hasta el cuello, sin saber si él ha estado o no ahí. No sabe si hay alguien ahí, como ella, pensante, ausente, distraída...
sábado, 1 de febrero de 2014
Buenas noches, princesa
Soñar es bonito. Soñar con cuentos de hadas, con príncipes azules, con luchas contra dragones, con invasiones alienígenas, con pisar la Luna y luego Marte o a la inversa, con viajar al futuro, con aprender idiomas, con largos viajes alrededor del mundo, con ser rico y poder comprar todo lo que uno quiera, con casarse y tener hijos o solo tener hijos, con que te regalen una iguana, con conseguir un buen trabajo, con abrir una empresa, con comprarte esos zapatos tan bonitos y tan altos que viste el otro día en una tienda en liquidación, con saber andar con dichos zapatos tan bonitos y tan altos, con que te crezca el cabello, con que no te crezca el vello para no tener que depilarte, con que mañana no llueva, con no llegar tarde a ese examen tan importante que tienes que hacer, con encontrar la tapa del boli que se te ha caído hace un momento... Soñar es maravilloso.
viernes, 31 de enero de 2014
Ruido de fondo y yo con ganas de bailar
Se oye de todo en mi cabeza: desde la dulce melodía de los pájaros mañaneros hasta el estruendo que causan los truenos en la lejanía, pasando por el agudísimo grito de una niña asustada dentro de una película de terror y por la monótona música de las discotecas llenas de niños alcohólicos.
Puedo apreciar cómo mi cerebro me proporciona estrofas enteras, pero totalmente desordenadas, de libros aún por inventar; frases recurrentes en los momentos más inoportunos, cuando no encuentro ni un mísero bolígrafo para escribir en mi mano y mi móvil se ha quedado totalmente sin batería; y títulos increíbles para textos inexistentes que jamás nacerán.
Aun así, me apetece arriesgrame. Me apetece seguir escuchando esa melodía puntual que ha llegado a mis oídos, bien por cosa del destino, bien por casualidad, y escribir acerca de ella. Me apetece arriesgarme. Arriesgarme y bailar.
miércoles, 29 de enero de 2014
Leer está sobrevalorado
La lectura te conduce a un nuevo e inmenso mundo lleno de fantasía donde
todo vale. Aumenta tu imaginación, te enseña a escribir... ¡Te abre la
mente! Leer hace que tengas más y mejores puntos de vista a través de
los cuales mirar para no perder detalle de nada, para no meter la pata y
para saber ponerte en el lugar de los demás. Los libros te hacen mejor
persona.


