Mostrando entradas con la etiqueta verso (19-29). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verso (19-29). Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de marzo de 2015

XXX

Soy la triple equis de esa peli

que te montas todas las noches

y el más diez y ocho en esa esquina

de las escenas en tu coche.


Soy las medias rotas enteras,

las piernas ardientes y abiertas

y ese sostén desabrochado

que cuelga sobre aquella puerta.


Pero también soy lo que el viento

se llevó a la otra orilla del mar;

la que después no osó al estrado

subir a Dios a testificar.


Soy la que naufraga en tus ojos,

la que no se agarra a tu roca

y entonces cae a la deriva

por no sujetarse a tu boca.


La que te quiere para nada

porque no busca plata u oro;

que no eres la equis en el mapa,

que eres el mapa del tesoro.

viernes, 2 de enero de 2015

Escribir lo que ya está escrito


Escribir lo que ya está escrito
volver a repetir que te quiero
que te necesito
que no puedo vivir sin ti
que no quiero vivir sin ti.

Escribir lo que ya está es rito
para ver si al final vuelves
y te quedas
para siempre
siempre que quieras
y quieras.

Escribir lo que ya está es grito
de desesperación
de necesidad
de histeria
de historia
pasada
y agua antigua.

Escribirlo,
aunque ya esté escrito
no es mito
es ciencia
es magia sin truco
es un trato formal
es un te quiero
porque te quiero
y quiero.

domingo, 28 de diciembre de 2014

He estado pensando. En ti

no he viajado nunca.
Y tengo que
viajar
más
en ti
a ti
por ti
porque tú
cuando tú
hasta que tú
y yo
porque entonces
serás tú
el que viaje
más
en mí
a mí
por mí
porque yo
cuando yo
hasta que yo
y tú
otra vez
pero esta vez
para
siempre
.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Octosílabos

Cualquier superficie es buena
para reflejar un cadá
ver tan demacrado como el
suyo. Labios cortados y
resecos, rojos como la
sangre, y unas ojeras que
se aprecian a kilómetros.

Cualquier reflejo es bueno pa
ra apreciar la superficie
tan pálida que cubre to
do su frío rostro. La expre
sión ausente de sus ojos,
la tristeza de sus iris,
el miedo de sus pupilas.

Cualquier apreciación distin
ta es totalmente falsa. No
tiene más vida que la vi
da de su propia muerte y si,
por un casual, lo contrario
hiciera acto de presencia,
vuélvase a cortar las venas.

martes, 7 de octubre de 2014

No quiero ser la brisa que despeine tu pelo

No quiero ser la brisa
que despeine tu pelo;
no quiero ser la lluvia
que te arrebate el llanto;
y tampoco ser el sol
que te llene de calor.

No seré la tormenta
que te asuste y te alarme,
no seré el terremoto
que te impida caminar;
y jamás seré el frío
que no te deje soñar.

Lo que quiero es ser la hoja
que se engancha a tu cabello;
esa gota que decide
irse a vivir a tus ojos;
y ese gran rayo de luz
que te envuelve sin tocarte.

Seré el trueno que asuste
a aquello que te alarma;
esa grieta en el camino
que te lleva a la derecha;
y ese abrazo que convierta
los sueños en algo banal.

martes, 9 de septiembre de 2014

Podría escribir

Podría escribir cómo bailaban
sus dedos sobre mis pantorrillas;
cómo caminaban dando trotes
por encima de mis dos rodillas;
y cómo arrastraban sendas palmas
de las manos por entre mis muslos.

Podría escribir cómo rozaba
mis poco pronunciadas caderas;
cómo me besaba en la cintura
para acabar llegando a mi ombligo;
y cómo iba acercando su boca
y recorría a besos mi esternón.

Podría incluso escribir cómo yo
inclinaba la cabeza hacia atrás;
cómo me mordía y respiraba
alrededor de mi ardiente cuello;
y cómo nos fundíamos los dos
en uno sólo... en un nosotros...

Podría escribir que aún lo hacemos,
que aún conservamos el deseo;
o escribir que no lo echo de menos,
que no me arrepiento de olvidarlo;
pero, si algo de eso fuera cierto,
no perdería el tiempo escribiendo.

martes, 19 de agosto de 2014

Él es como una mañana triste de invierno

Me mira con los ojos húmedos
esperando que le sople por entre la oreja y la nuca,
ahí donde guarda todos los besos que le doy,
y me sonríe casi sin felicidad.

Sabe que me la he quedado toda yo.
Porque él no la quería,
porque me la ha dado,
porque él es como una mañana triste de invierno...

o de otoño,
                 cuando se desnuda;
                                              o de primavera,
                                                                     cuando florece;
                                                                                            o de verano,
                                                                                                              cuando arde...

Él se merece toda la felicidad del mundo.
Merece a alguien que sepa describirlo cuando se quita la ropa;
a alguien que le descubra nuevos olores;
alguien que arda con él.

Y yo ni siquiera he aprendido a escribir en una mañana triste de invierno cualquiera.

miércoles, 18 de junio de 2014

Esto no es poesía

Me miras.

Me miras y sonríes.
Me miras, sonríes y parpadeas.
Parpadeas muy lentamente.
Tanto, que casi noto cómo se me secan a mí los ojos.
Y se me secan las lágrimas.
Y se me secan las heridas.
Y te miro fijamente y se me paraliza el corazón.
Y escucho latir el tuyo.
Y escucho tu respiración.
Y yo respiro con fuerza.
Tanta, que casi notas cómo se te llenan de aire los pulmones.
Y se te llenan los ojos de recuerdos.
Y se te llenan las cicatrices de mis besos de antaño.
Y te vuelvo a besar muy lentamente.
Te beso, me río y te abrazo.
Te beso y me río.
Te beso.


Y me besas.

viernes, 22 de julio de 2011

Suave


lunes, 4 de julio de 2011

Y sin más dilación, comenzaré mi narración:





















miércoles, 30 de marzo de 2011

Hazme reír

viernes, 25 de marzo de 2011

Sé que es un poema horrible, pero, oye, lo hice con toda buena intención :(

Sé que lo haces sin querer,

















martes, 22 de febrero de 2011

Nueve minutos

23:32 y no sabe qué hacer.





















lunes, 14 de febrero de 2011

¿No lo ves?

jueves, 27 de enero de 2011

Esa época pasó (y ¡menos mal!)





martes, 4 de enero de 2011

El tiempo pasa y pasa y tú cambias de parecer














Poema dedicado a Sule

En el día primero del mes de Jano





























lunes, 4 de octubre de 2010

Mentiras y más mentiras / que salen de tur ojos cuando me miras...

Mentiras y más mentiras,
que salen de tus ojos cuando me miras...

Me siento desgraciada
por pensar que era amada,
pero era yo la que quería
pasar a tu lado todo el día.
Deseaba en mis brazos tenerte,
deseaba a mi lado verte.
Pensé que tú y yo podríamos salir,
pensé que juntos íbamos a vivir,
mas tú no fuiste del todo sincero,
tu amor por mí no fue verdadero,
sólo querías tocarme,
sólo querías besarme...

Ahora lloro desconsoladamente,
maldigo mi pensamiento inocente.
No dejo de pensar en ti,
y debería, pues me hace sufrir.
No quiero verte nunca más,
quiero verte marchar.
¿Sueño contigo? No.
Son pesadillas, que es peor.
¿Quiero olvidarte? No estoy segura.
No sé lo que quiero, a estas alturas.
Por favor, no me hagas daño,
¡déjame olvidarte con los años!

Mentiras y más mentiras,
que salen de tus ojos cuando me miras...

viernes, 1 de octubre de 2010

(La ilusión de hacer el típico poema)

El sol, de un aura dorada...
¡se marcho!, y ahora está:
la luna plateada...

De pronto la alegría
¡se esfumó!, y volvió
la tristeza de aquel día...

Esta lágrima brillante
empezó a nacer y sustituyó
aquella sonrisa radiante.

Un pensamiento de dolor
en mi interior suplantó
el recuerdo de su amor.

Las ganas de morir
vinieron, y desaparecieron
¡las ganas de vivir!

¡Y ahora sólo río!
Río y bailo sin cesar.
Ahora sólo río...

Si me lees al revés,
de esta risa
sabrás el porqué.